El proyecto “Niños del Sol” es una reflexión desde la integración de las artes, nació para dar un cuidado especial a los niños huérfanos después de la adopción y en el espacio transitorio para la adopción. Basado en la vivencia de Gladys Conde quien se esforzó por superar sus limitaciones físicas y emocionales después de ser adoptada a los 4 años, desde esa edad integra a las artes como compañeras de vida; la flauta, el canto, la poesía y la danza, con ellas se defendió de situaciones riesgosas que se le presentaban a menudo como las incomprensión de su madre adoptiva que optaba por la violencia como un modo de educar. Gladys afirma que sostenerse con las artes es ir ventilando el pasado para transformar el caos en la claridad necesaria para hacerse cargo sanamente de uno cuando se es adulto.
Un menor huérfano a experimentado prematuramente más situaciones intensas por causa de la privación familiar que un niño que posee una familia. El cuidado debe ser intensivo y delicado con personas con un alto grado de sensibilidad y profesionalismo para poderlos encausar por espacios seguros y recuperen la confianza a la vida, por ellos Gladys tomo un tiempo en encontrar a los artistas que integran este soñado proyecto, desde músicos, danzantes, cuentacuentos, tallerístas y técnicos que todos tengan el carisma, la sensibilidad y el don de contribuir al crecimiento de los niños generando ambientes de paz. Seguirá “Niños del Sol” proyectándose en espacios donde concurren niños y niñas , madres y ancianos que han sido vulnerados sus derechos a una vida plena.