Este canto cuenta con un un número considerable de reproducciones en spotify .
Periódicamente recibo mensajes de agradecimiento y comentarios que asocian el mantra con el restablecimiento de la salud. Es un acompañante en ceremonias y tratamientos con plantas maestras en diversos lugares de mundo.
Quiero compartir algo muy breve sobre como sucedió la canalización.
En el 2020 nos comunicamos con la maestra uruguaya Estela Acosta Susundey canalizadora y terapeuta con los legados ancestrales y me entrega las letras: “ El otro es uno, el infinito y el mundo, la muerte y la vida , el cielo y la tierra, la mujer y el hombre, Shebrem ” para sostenerlo con melodía y con el canto en idioma quechua. Se concibió en un mes la melodía y en ese tránsito estaba en su mayor convulsión el Covid 19. Recuerdo que me vinieron temblores y mareos intensos que me dejaron perpleja durante dos semanas. A su vez recibí indicaciones de que dibujase esta llave tonal en las puertas del interior de mi casa, para proteger del virus a mi padre quien tenía en ese entonces 80 años.
Luego pase por diversos eventos que hacían aflorar verdades caladas en el clan familiar.
A partir de entonces se me develó que la función de este mantra es mantener el equilibrio y convertirse uno en un contemplador cuando aparecen verdades.
Hay que dejar que se desanuden los enredos generacionales del clan familiar por que generan cuadros de vacíos mentales , dudas, incertidumbres y se siente uno truncado. Si este mantra aparece en el camino ,es el momento de la verdad y se va a estar protegido por la llave tonal que abre a la confianza y a la claridad. Puedes volver a mirar atrás ya sin peligro.
Este mantra llega a donde debe llegar y ha elegido a sus músicos como Renzo Zong en la producción electrónica y al maestro Tito la Rosa para que intervenga con los vientos y las vasijas silbadoras.
La maestra Estela Acosta continua en su labor de recibir mensajes y compartirlo abiertamente para ir por el camino conciliador entre la especie humana.